Virgen
de Punta Corral
El nombre de la Virgen
de Punta Corral en la provincia de jujuy trasluce la influencia de
la sintaxis indígena.
Las primeras noticias, y por lo común borrosa y contradictoria
de su aparición y su historia milagrosa es lo que incita al
conocimiento más completo y exacto.
El camino de la, curiosísima
procesión que por Semana Santa sube en ascendente zig zag
que el pueblo denomina las siete vueltas, se encuentra, aqui el primero
de los calvarios estos son construcciones que la piedad de los fieles
han levantado estratégicamente, a lo largo del trayecto.
Especie de rústicos
altares cuadrangulares de piedra con adornos de baldosas mayólicas
y relieve, sirven para depositar las andas con las imágenes
de la Virgen, cuando la procesión se realiza.
Escalonados a distancias
convenientes para que alivien la fatiga de la marcha cada tres o
cuadro horas.
El de Chilcagua o agua
bendita está a la vera del camino, la tierra, el cansancio
influyen sobre el peregrino.
Antes y después
de este calvario del hilo del camino se desenvuelve como una fina
incisión en las laderas de los cerros. Las barrancas que bajan
100, 400 y 500 mts. hasta el lecho del río apenas perceptibles
entre las piedras.
Al llegan al calvario
del Abra que está situado en una meseta árida entre
las nubes deshilachada del bajo, se alcanza a ver el verde de las
plantas y entre las siluetas de unos ranchos se encuentra la Capilla
donde esta la Imagen de la Virgen, con su carita de muñecas
el manto bellísimo, la corona, el bastón, los accesorios
de plata, como los rayos o reflejos que la rodean la estilizada luna
en menguente que se tiende a sus pies y los numerosos devotos que
junto con una especie de ancho mimo, cubren las partes visibles de
camarín.
Llegado el día
de la fiesta del santuario y los páramos circundantes se pueblan
centenares y cerca tenares de promesantes.
La víspera del
día de la Virgen, para el martes Santo se ocupan estos ranchos
con los promesantes que llegan de todos los rumbos a pasar allí la
noche para acompañar a la, Virgen, desde la madrugada siguiente
de su procesión.
Relato
de su Aparición
Este relato fue encontrado
en una especie de cuaderno, que es un libro donde se encuentran memorias
y anotaciones de don Roque Jacinto Torres (primer esclavo) de la
Virgen "Cuenta":
Que en los pastizales
en el alto del cerro, que desde el rancho se ven, estaba un día
don Pablo Méndez pastiando sus vacas, arriándolas hacia
el valle en procura de un inverno provechoso.
Altrasmontar la cumbre
tuvo de pronto una visión sobrenatural.
Allí entre las
piedras, junto a una tola, en el lugar donde se levantaba un calvario
se le apareció una señora blanca, cabellera reluciente
que le hablo con afable majestad, preguntándole: - ¿Qué hacía?,
maravillado, y como quien conversa consigo mismo, le contestó.
Antes, que la aparición se divulgara en el oyó que
le recomendaba que “Al otro día volviera a buscarla.
Don Pablo quedó atónito,
se restringó, los ojos; lávilo perplejo. Solo atinó a
señalar con piedra el lugar y regresó a su rancho,
desatado reunido con su familia en la cocina contó lo sucedido
unos rieron, otros decían que se habla dormido en el lugar
y que solo era un sueño; algunos se asustaron.
Solo el cuñado
(R. J. Torres) que era hombre capaz y leito le aconsejó que
volviera al día siguiente. Así lo hizo no apareció de
nuevo la señora, pero sobre la piedra dejada como señal,
Pablo encontró una “piedrita” extraña blanca y pequeña
que recordaba la forma de alguna imagen vista en estampa y sobre
todo a la Virgencita de Copacabana del Abra de Punta Corral; tan
venerada, y conocida.
Estaba patente la cabeza
con su corona, su manto cónico y hasta alguito modelada la
figura del niño.
Semana
Santa en Diferentes Lugares
En Tilcara:
(Declarada de Interés
Nacional por el Senado de la Nación) Durante esta fiesta religiosa
los jujeños expresan sus creencias más sinceras y profundas.
El miércoles de Semana Santa, una larga procesión de
peregrinos trae la imagen de la Virgen de Copacabana, desde su santuario
ubicado en Punta Corral (al que sólo puede llegarse a pie),
después de una larga jornada de caminata entre los cerros,
acompañada con bandas de sikuris. Las viejas costumbres y
las tradiciones españolas se evidencian en la clásica
procesión del Cristo Yacente, que se lleva a cabo el Viernes
Santo. Las calles principales se engalanan con las majestuosas "ermitas",
hermosas obras de artesanía tipo mural elaboradas con frutos,
semillas y hojas del lugar, representando las distintas estaciones
del vía crucis de nuestro señor.
En Tumbaya:
Desde los días de la víspera del Domingo de Ramos, desde
Tumbaya parten caravanas de promesantes y peregrinos, rumbo a Punta
Corral. Desde allí, el Domingo de Ramos, los peregrinos traen
en andas a la Virgen de Copacabana. El espectáculo de fe profunda
y sincera es imponente y conmovedor.
En Yavi:
En este pueblito la
Semana Santa tiene carácter propio.
El Viernes Santo, por la tarde, comienzan a llegar desde distintos
lugares, las "doctrinas" (pequeñas procesiones) encabezadas
por el "maestro” (persona a cargo del orden de los rezos) quienes
vienen rezando y entonando cánticos o salmodias. Oran durante
toda la noche velando a Jesús, sentidos llantos y letanías
marcan el recogimiento en este tiempo durante la procesión nocturna
portando pequeños faroles o velas.
En Yavi y Abra
Pampa:
“Ferias de Pascuas”: Tradicional
congregación de gente de todos los pueblos de la Puna, quienes
traen sus productos para el canje. Sombreros, barracanes, ollas y tejidos,
así como sal, charqui y frutas secas. Dan fisonomía especial
las carpas donde se festeja la Resurrección. Todo esto ocurre
durante el sábado de gloria y domingo de resurrección.
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